Contribuyendo a reducir los riesgos asociados a impactos del Cambio Climático en dos cantones de la costa de Ecuador

Por: José Emilio Ochoa

EcoCostas trabajó en dos municipios costeros (en la Isla San Cristóbal de la Provincia de Galápagos y Manta de la Provincia de Manabí) para fortalecer la resiliencia en las comunidades de bajos ingresos, vulnerables a desastres por factores naturales como derrumbes e inundaciones.  El componente apoyado por  OFDA, que terminó en junio del 2013, generó organización, información, planes y proporcionó capacitación en gestión del riesgo de desastres a los líderes comunitarios y funcionarios en esos mismos municipios costeros.

Contexto

Galápagos (Ecuador) es una de las dos reservas marinas más grandes del mundo, además de ser la meca de los biólogos y uno de los más conocidos Patrimonios Naturales de la Humanidad. Galápagos es un archipiélago donde el 97% es área protegida y el otro 3% está manejado por 3 alcaldes.

La tasa de crecimiento de su población es de 6.2% mientras que en el resto del continente es del 3% (la población se multiplica por 2 cada 11 años).

Desde el punto de vista político administrativo, Galápagos ha vivido dos modelos: Hasta antes del 2000 estaba manejada desde el continente, desde Guayaquil y Quito. Luego, Galápagos se maneja con sus propios gobiernos, bajo un régimen especial y sus autoridades son locales, nadie puede venir del continente más de 90 días sin un permiso especial, y para establecer un negocio solo lo pueden hacer los isleños o los residentes calificados como tales.

Ha habido pues un movimiento pendular: de depender de fuera se pasó a una administración con base en actores locales. Esto empieza a cambiar: a partir del año pasado (2013) el Consejo de Gobierno de Galápagos, está siendo presidido por una persona del continente, así que se está iniciando un modelo donde hay presencia nacional y local.

Proyecto

El proyecto apoyado por OFDA es parte de un esfuerzo más grande desarrollado por personas de Chile, Perú y Ecuador en ciudades costeras con financiamiento principal de la Unión Europea dentro del proyecto ADMICCO. En el caso de Galápagos no se contaba con una organización local interesada en gestión de riesgos, el interés principal de las organizaciones internacionales y nacionales ha sido la conservación.

El proyecto ha trabajado para llenar este vacío y logró formar con los interesados en riesgos pequeños comités barriales de identificación y reducción de riesgos locales. Los comités luego conformaron una red, la cual interesó al gobierno local para hacer recorridos conjuntos dentro de la ciudad e identificar las amenazas y vulnerabilidades.

Cuando la organización local empezó a recorrer con los funcionarios municipales nació un interés compartido. Ambos decidieron que debían activar un comité local de gestión del  riesgo y pidieron al Proyecto que generara una serie de informaciones. Como resultado se obtuvo organización local, se generó información y se firmaron acuerdos entre las organizaciones locales, y los gobiernos municipales y seccionales. En este proceso, el proyecto no trabajó nunca por cuenta propia sino por pedido de la comunidad local, sus líderes y los funcionarios del municipio y del Consejo de Gobierno.

Esta iniciativa terminó con la reactivación del Comité Municipal de Gestión de Riesgos  en San Cristóbal, que posteriormente preparó una Propuesta de Plan para la contingencia de tsunamis y realizó un simulacro para probar el sistema de respuesta y las rutas con apoyo de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), la cual había preparado ya un mapa de las zonas con riesgo a inundación por tsunamis. Luego del simulacro, se ajustó la

Propuesta de Plan, se aprobó en el Comité y se pidió al municipio que lo expida como una Ordenanza del Gobierno Municipal.

El proceso condujo a repensar el desarrollo urbano de San Cristóbal considerando la zonificación de riesgo establecida en el Mapa de la SGR. El Comité Municipal y el Consejo de Gobierno pidieron a EcoCostas apoyo para actualizar el Plan de ordenamiento territorial y desarrollo del municipio, con enfoque en la ciudad.

El Plan ha sido elaborado y el gobierno municipal de San Cristóbal tiene una herramienta para repensar su desarrollo, y evitar que nuevos edificios públicos se implanten en una zona de posible afectación por tsunami, lo cual implica un reordenamiento de la población y del espacio urbano.

La experiencia de San Cristóbal  ganó visibilidad en la provincia de Galápagos, y los otros dos municipios y el Consejo de Gobierno Provincial ven en la gestión de riesgo una oportunidad de un desarrollo más sano.

De ésta manera, OFDA contribuyó en la creación de mecanismos locales para la reducción del riesgo, incidió en la capacidad de preparación local frente a tsunamis, en los planes de ordenamiento territorial e integró los conceptos de gestión de riesgos en la dinámica de gobierno de las islas.

Nosotros aprendimos la importancia de integrar los actores y políticas en un plano de diálogo, de “acercarlos políticos a las políticas públicas vigentes”, de preparar una agenda hecha en base a observaciones directas y conversaciones entre los actores locales gubernamentales y no gubernamentales.